Palacio de Holyrood, Edimburgo

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Holyrood

Entrar en el palacio de Edimburgo es introducirse en un mundo desconocido para el común de los mortales. Fiel representante de los modos de vida de los reyes británicos a través de su longeva historia. Pasillos, estancias y rincones que vieron gestar los inicios de uno de los países que hoy en día forman Reino Unido.

Un edificio que durante más de cinco siglos ha permanecido como garante del poder real en la capital y su reino. Hoy el gobierno está comandado desde el parlamento intencionalmente situado justo en frente del palacio en un tan contemporáneo como llamativo estilo arquitectónico.

Un poco escondido del resto de monumentos y alejado del barullo de la High Street, pero a apenas 15 minutos de la estación de Waverley o del puente Norte. La casa de la reina Isabel II de Inglaterra en Edimburgo sigue brillando con luz propia en el barrio que da nombre, Holyrood.

Veamos algunos de los puntos más destacados:

 

Un palacio real, aún real

The Evening Drawing Room. John Freeman, Royal Collection Trust, Her Majesty Queen Elisabeth II. 2014.

The Evening Drawing Room. John Freeman, Royal Collection Trust, Her Majesty Queen Elisabeth II. 2014.

El edificio recibe con una explanada, una carta de presentación de lo que nos espera dentro. Allá donde miremos símbolos y elementos que no hacen otra cosa que recordarnos a quien perteneció y pertenece. Su fachada palaciega sin dejar lejos un tono militar imponente fruto de los periodos de inestabilidad del país caledonio con su vecino meridional.

Subimos la escalera que nos hace sentir como sus aristocráticos residentes y nos damos cuenta de cómo este edificio ha hecho Historia a través de sus inquilinos. Desde la sempiterna Maria Estuardo que vivió su particular telenovela entre los muros de este palacio, pasando por el heredero al trono francés, el duque de Artois, que planeó su regreso a una convulsa Francia desde aquí o hasta la propia Reina Victoria que se reconfortaba con un té caliente en su salita preferida mientras decidía donde colocar la extensa colección de tapices que trajo para dar calidez y color a las paredes.

No es solo historia y pasado, aún hoy sigue siendo lugar de visita de la veterana reina Isabel II de Inglaterra. Hasta dos veces al año hace de esta mansión su hogar por unas pocas semanas, el propio visitante puede disfrutar del aperturismo de la monarquía británica y puede ver el último menú servido y disfrutado por la monarca o la cubertería del jubileo de plata entre otras muchas curiosidades.

De todas las salas nobles del primer piso, el Gran Salón, con más de una centena de cuadros que repasan la memoria de Escocia a través de su gran dinastía, los Estuardo, se constituye como el perfecto preámbulo a los aposentos reales.

Aposentos de la Reina María Estuardo

Maria Estuardo

Pintura de Maria Estuardo

El palacio se remonta a un temprano siglo XII, pero, hay una etapa de apenas unos pocos años durante el siglo XVI, que han suscitado ríos de tinta entre los escritores, rumores e incluso trajo el primer “turismo” a esta ciudad. Pero, ¿cuál es el motivo? No podía ser otro que María, apodada como “Queen of Scots” o lo que es lo mismo “la Reina de los Escoceses”.

Nuestro recorrido por el pasado real del país caledonio nos lleva directamente a lo más recóndito del palacio, justo en lo más vetusto del edificio. Esta parte ha sido lugar frecuentado desde el siglo XIX por curiosos y empedernidos lectores de la historia de María Estuardo, que llegaban desde todos los rincones de la isla atraídos por todo lo que de ella se contaba.

María vive entre las paredes del palacio uno de los episodios más intensos de su vida. La lucha por el poder, conspiraciones, complots, asesinato… palabras más propias de las mejores novelas históricas, se tornaron realidad en este escenario dejando a un reino en vilo. Los objetos que hoy decoran las dos habitaciones, que en su día eran refugio de su privacidad, hacen de narrador en nuestras mentes para trasladarnos a aquellos días.

Tamaña aventura sigue llenando hojas de papel siglos después, donde incluso la casa de Alba en España aparece como quien ostenta el título de legítimo heredero de la dinastía de los Estuardo.

Las ruinas que inspiran

Holyrood nocturno, Andrew Holt, Royal Collection Trust, Her Majesty Queen Elisabeth II 2014

Holyrood nocturno, Andrew Holt, Royal Collection Trust, Her Majesty Queen Elisabeth II 2014

El origen del palacio no puede ser tan diferente como una abadía. Sus orígenes se hunden en el misterio y la mitología de los reyes medievales y, aunque esta ha pasado a mejor vida, sigue acompañando con sus ruinas, que aún hoy cautivan a sus visitantes.

Durante los años de esplendor del templo, entre sus muros góticos, se casaron, se coronaron y se enterraron los reyes de Escocia. Y a pesar de haber pasado por mejores momentos, el aspecto actual no puede representar de mejor manera una batalla contra el tiempo, claramente perdida con las huellas en sus muros de desventuras y caprichos del destino.

Aún a pesar de su apariencia, un sentimiento romántico a la par que inspirante han guiado a plumas y pinceles para crear obras de arte de las más diversas áreas, sin duda una visita que nos invita a un paseo reconfortante por los jardines que rodean al monumento.

Un paseo por los Jardines de palacio

Jardines de Holyroodhouse. Ian Johnes, Royal Collection Trust, Her Majesty Queen Elisabeth II 2014

Jardines de Holyroodhouse. Ian Johnes, Royal Collection Trust, Her Majesty Queen Elisabeth II 2014

El palacio da nombre al parque más grande de Edimburgo, el pulmón de la capital Escocesa y que ya comentamos en los jardines de Edimburgo. El palacio hace acopio de una parte del parque creando un reducto de naturaleza privado en medio de la urbe.

Un jardín, como no podía ser de otra manera, de estilo inglés donde el orden natural de la flora quiere dominar sobre el establecido por el hombre. Creado para ser un lugar donde disfrutar de paseos, visitas y fiestas lejos de miradas y objetivos indiscretos bajo la atenta mirada de la guardia real escocesa armada con arcos.

Hagamos un hueco en nuestra apretada agenda a este monumento en nuestra visita a la capital. No puede faltar, más si es en un tour personalizado en castellano y con un guía, en el tour del palacio de Edimburgo de Viajar por Escocia

Conocer el palacio de Holyrood no solo es visitar un monumento, es bucear en la historia del reino de Escocia, de Edimburgo y más concretamente del barrio de Canongate que creció a la sombra de su edificio más emblemático. Salones, pasillos, tapices y objetos te trasladan en el tiempo a las tan variopintas épocas vividas. Modas, costumbres y vidas pasadas que han dejado su huella en cada una de sus estancias y que a diferencia de muchos palacios, que únicamente conservan el nombre y han dejado de ejercer su función, este aún sigue acogiendo a sus ilustres invitados.